Dolor de Mares

Hace siete años, la vida de mi hermano llegó inesperadamente a su fin. Cuando solo has vivido hasta los 24 años, siete años es mucho tiempo. Unos meses antes de que me llegaran esas noticias devastadoras, me había mudado a la ciudad de Charleston, donde la costa y el...

Dolor de Mares

Hace siete años, la vida de mi hermano llegó inesperadamente a su fin. Cuando solo has vivido hasta los 24 años, siete años es mucho tiempo. Unos meses antes de que me llegaran esas noticias devastadoras, me había mudado a la ciudad de Charleston, donde la costa y el...

Extraño al Pueblo

El invierno que cumplí mis 26 años, yo era una madre agotada de un niño travieso y un bebé que jamás quería dormir. Mis días comenzaban a las 5 de la mañana durante ese invierno largo de Pensilvania cuando el sol parecía ocultar su rostro y el frío glacial nos...

Amor Propio

Amor Propio

La semana antes de terminar mis quimios, mi esposo, Ryan y yo salimos juntos en una cita matrimonial muy deseada. Habiamos pasado meses sin habernos ido a algún lugar juntos que no involucraba un hospital, un centro de infusión, el consultorio del doctor, o el...

Fe Perseverante

Una de las cosas más interesantes de haberme criado en el extranjero como una hija de misioneros fue la frequentidad de visitantes de muchos países alrededor del mundo. Los campos misioneros atraen a personas cuyos corazones están apasionadas por Jesús y Su mandato de...

Que Hacer Cuando Tus Hijos Te Ven Sufrir

Que Hacer Cuando Tus Hijos Te Ven Sufrir

Han dicho que una imagen vale más que mil palabras.... Y cuando miro a esta foto, es cierto; se me atascan las palabras. Solo encuentro un nudo en mi garganta que no desaparece. Veo dos cosas aquí: una inocencia infantil y el dolor de una madre entrelazados de una...

Rompiendo Vasijas

Rompiendo Vasijas

Tengo una historia para contarte de alguien que se encuentra en lugares menospreciados. En realidad, la mayoría de las historias Bíblicas parecen comenzar con los rechazados, despreciados o simplemente olvidados. Un Moisés tartamudo, una Rut inmigrante, un joven David...

¡Hola! Me llamo Amy …

Soy una mamá y esposa que ama buenos libros, comida nutritiva, mi jardín, y la educación en casa. Mi llamado a escribir surge de un deseo de compartir la profundidad e inmensidad del sufrimiento, y cómo dirigirlo hacia una perspectiva eterna a través de Jesús. Llamada a vivir una vida plena y llena de gracia, espero reconocer el dolor, inspirar alegría a través del quebrantamiento, y encontrar un propósito en lo bueno, lo feo y lo mundano del día a día.

Mi esposo, Ryan, y yo vivimos en Charleston, South Carolina con nuestros 4 hijos traviesos, 2 perros hiperactivos, y docenas de ranas, cangrejos, pescados y lagartijas que nuestros niños traen a la casa.